domingo, 18 de febrero de 2018

No hay descendientes de los famosos Gálvez

Una absurda carrera se ha desatado por apropiarse de la figura de los Gálvez de Macharaviaya, entre políticos ávidos de publicidad, y personas con afán de protagonismo a los que los pobres Gálvez les están proporcionando una auténtica vida social.

El colmo de las situaciones surrealistas la viví la semana pasada en el despacho oficial de una autoridad, que me hablaba de una de las asociaciones reinvindicativas de los Gálvez en estos términos: "la que agrupa a la familia de los Gálvez". Perplejo, creí no haber oído bien. Pero sí, había oído bien: "sí, la asociación de la familia".

Desarrollo aquí lo que le expliqué brevemente a este cargo público:

1º) No existe NINGÚN descendiente de los famosos Gálvez de Macharaviaya. La última falleció en 1932: doña Adelaida del Balzo, princesa de Strongoli, VI marquesa de Sonora y VI condesa de Gálvez, bisnieta del general Bernardo de Gálvez.

2º) Pueden existir parientes de los Gálvez, descendientes de primos de las generaciones anteriores, especialmente entre familias macharatungas, habida cuenta de la fuerte endogamia existente en el pueblo. Lo complicado es demostrarlo, por haber sido destruidos durante la Guerra Civil los archivos de la parroquia y del registro civil de Macharaviaya.

3º) Entre estos parientes, las únicas líneas acreditadas documentalmente hasta ahora, generación tras generación, son las que descienden de los hermanos de Catalina de Cabrera y Jurado (abuela de Matías, José, Miguel y Antonio de Gálvez). No son solo primos, sino personas de máxima confianza de los Gálvez, a los que acompañaron en sus gestas, cargos y negocios. Hasta el punto de enterrarse en su propio panteón.
Estos hermanos de Catalina fueron: Fernando Antonio de Cabrera y Jurado (de quien descienden una rama de los Alcalá del Olmo, y de ellos los Casado de Amezua, con panteón en el cementerio de San Miguel de Málaga) y Francisco de Cabrera y Jurado (con descendencia Cabrera, De Rueda, etc.)

4º) Por supuesto la genealogía puede dar grandes sorpresas y estaré encantado de sumar nuevas líneas de parientes (que no descendientes) de los célebres Gálvez en cuanto tenga constancia documental de ello.

5º) Existen en Málaga familias ilustres con apellido Gálvez. Por ejemplo los descendientes del famoso doctor José Gálvez Ginachero (Gálvez, de Haya Gálvez). Estos Gálvez proceden de La Rioja y no tienen ningún parentesco con los Gálvez de Macharaviaya.

6º) La línea del actual conde de Gálvez tampoco tiene un entronque directo con los Gálvez. El título fue rehabilitado en 1955, invocando un parentesco muy remoto. A nadie se escapa que durante el franquismo se rehabilitaron numerosos títulos nobiliarios con criterios muy laxos, para honrar a personas que habían colaborado con la sublevación. Hoy probablemente esas rehabilitaciones no se otorgarían.

Esto es lo que hay. Y, como dice el refranero, no hay más cera que la que arde.

Blasón de Bernardo de Gálvez




sábado, 15 de julio de 2017

La escuela de Macharaviaya tras la Guerra Civil

La Guerra Civil española dejó en ruinas la escuela de Macharaviaya, y a los niños del pueblo sin instrucción durante años. El maestro del pueblo, Esteban Jiménez Alcántara, fue una de las víctimas mortales de dicha guerra.

A principios de 1937 Macharaviaya pertenece ya a zona nacional y las autoridades franquistas toman medidas para la reparación de la iglesia y del cuartel de la Guardia Civil, de las fuentes y cañerías, y para la preservación del Archivo Municipal, pero no se toma medida alguna sobre la escuela.

El 11 de mayo de 1940 los habitantes de Macharaviaya dirigen al Gobernador Civil una carta colectiva para que se lleven a cabo las obras necesarias para restaurar el edificio ruinoso de la escuela, ya que los niños llevan cuatro años sin colegio, por el deplorable estado del edificio y porque "no existen en este pueblo más escuelas que las del patronato Gálvez". La carta concluye con el lenguaje propio de la posguerra: los habituales vivas a España y a Franco, y es firmada por numerosos vecinos encabezados por María Luisa Claros (quien había sido ayudante en la escuela), Adela Escaño (la maestra anterior), Mariana Molina (la maestra actual), Patricio Claros (antiguo alcalde), etcétera.


Un informe del secretario de la Junta Provincial de Beneficencia de 10 de julio de 1940, cifra el presupuesto de reparación de la escuela en 45.296,03 pesetas, según proyecto realizado por el arquitecto Juan Jáuregui Briales. Y, como la fundación no dispone de bienes suficientes, sugiere la aportación de “láminas disponibles” y la petición de un crédito bancario.

El 18 de abril de 1944, Emilio Lamo de Espinosa, jefe provincial del Movimiento, escribe al gobernador civil de Málaga explicando que el inspector de Falange Española Tradicionalista y de las JONS ha visitado el pueblo de Macharaviaya: “de los problemas locales el principal es el arreglo del grupo escolar fundación Gálvez, que debido a su estado de ruina no funciona encontrándose los niños sin escuelas”, y explica que existen fondos propios legados por el marqués de la Sonora.

De fecha 25 de septiembre de 1944 existe una descripción del edificio de las Escuelas: 
“Se trata de un edificio rectangular de 26 x 10,80 metros, de dos plantas, constituido por muros de mampostería de 0,80 metros de espesor en las fachadas y por otro muro interior de igual grueso paralelo a la mayor dirección del rectángulo que divide el edificio en dos crujías. La distribución interior del edificio de ambas plantas está hecha con tabiques de ladrillo. La primera crujía se encuentra cubierta con una armadura de dos aguas y la segunda con simples pases formando una sola vertiente. Tanto uno como otro tejado están cubiertos de teja árabe. Los forjados de la planta superior son de madera constituidos por vigas y tablazón sobre el que carga la solería.
Los pavimentos son de loseta cerámica llamada “nazarí”, los techos rasos son de cañizo y yeso, y las puertas y ventanas de madera. Los enfoscados y enlucidos exteriores son de mortero y cal y los interiores son del mismo material en unas partes y de yeso en otras. En el edificio se observan varias reformas y reparaciones efectuadas en distintas épocas…”
A continuación se expone el estado ruinoso general del edificio y las obras que son necesarias para su rehabilitación.

En agosto de 1945 el pleno del Ayuntamiento de Macharaviaya, presidido por su alcalde Jacinto del Río Cabrera, solicita al Gobernador Civil “la pronta solución del proyecto de restauración del edificio de las escuelas fundación Gálvez”.

En 1946 el edificio de las escuelas de Macharaviaya está en rehabilitación. El maestro de obras es Emilio Maldonado y se conservan los planos. En la reconstrucción el inmueble pierde la planta superior. Quedando con una sola planta, tal como está en la actualidad.

La escuela durante su reparación en 1946.
Fotografía conservada en el Archivo Histórico Provincial
Con fecha 3 de abril de 1948 se elabora un presupuesto completo de lo que han constado las obras de rehabilitación de la escuela, que suma un total de 15.610,45 pesetas, y se desglosa así: 
– Materiales: 2.872,10 pesetas.
– Jornales: 11.131,15 pesetas.
– Redacción, presupuesto y plano: 200 pesetas.
– Gastos generales de administración: 407 pesetas.
La escuela en la actualidad.
El edificio es el mismo que erigieron los Gálvez, aunque con una planta menos.

viernes, 20 de mayo de 2016

Museo de los Gálvez

Como la opinión es libre, no veo la necesidad de que se construya un centro de interpretación dedicado a Bernardo de Gálvez en Málaga capital, existiendo ya un museo de los Gálvez edificado en Macharaviaya

Málaga capital ya cuenta con suficientes museos y atractivos, y la Diputación Provincial, que precisamente está para potenciar la provincia, debe hacer un esfuerzo en enriquecer el museo de Macharaviaya, y si fuera necesario ampliarlo.

La internacionalidad del virrey Bernardo no me parece un argumento para que su museo tenga que estar en la capital, pues según esa teoría a lo mejor el centro debería hacerse en Madrid, o quizás en Sevilla, junto al Archivo de Indias.

Resulta irónico que, en el siglo XVIII, con los rudimentarios medios de comunicación y cuando había que subir a Macharaviaya en mula, los Gálvez crearon una fábrica de naipes con el monopolio para toda América. Y ahora, en la época de internet, con la inmediatez de las comunicaciones, nos parezca que Macharaviaya queda demasiado lejos.

La egregia figura de don Bernardo de Gálvez tampoco debería hacernos olvidar que el gran estadista y reformador, el que influye decisivamente en la política internacional de España en la época, la fuente de todas las prebendas familiares y de los beneficios para la provincia de Málaga es su tío, el ministro don José de Gálvez.

La provincia de Málaga ya cuenta con un memorial permanente dedicado a los Gálvez y que no es otro que el municipio de Macharaviaya todo entero. Si se quieren potenciar los estudios dedicados a los Gálvez, hay que hacerlo en la Universidad de Málaga, con criterio científico, desde el trabajo y no desde el espectáculo. Y para la representación de los Gálvez ya tenemos a Macharaviaya.

Me duele decirlo, pero en este proyecto también interviene el afán de algunas personas por alimentar su ego y publicitarse a través de los Gálvez.

martes, 15 de marzo de 2016

Cuadro pintado por Matilde de Gálvez

El diario La Opinión del pasado 3 de marzo, publica un artículo sobre la colección dedicada a la familia Gálvez tiene nuestro amigo don Manuel Pérez Villanúa.

El artículo reproduce un cuadro pintado por doña Matilde de Gálvez y Saint-Maxent, hija del virrey Bernardo de Gálvez, a los 14 años de edad. El cuadro representa una escena, con dos amantes muertos. Al pie figura esta frase: «Matilde de Gálvez lo hizo en Zaragoza en el año de 1792».

El cuadro es actualmente propiedad de la  Real Sociedad Económica de Amigos del País de Zaragoza, quien conserva también un óleo pintado por su hermanastra, doña Adelaida D´Estrehan y Saint-Maxent.

Nuevos tesoros sobre Bernardo de Gálvez


martes, 8 de diciembre de 2015

Imágenes de Salvador Rueda

La biblioteca del Centro Cultural Generación del 27, en Málaga, ha incorporado a sus fondos nueve reproducciones de fotografías en las que aparece el poeta malagueño Salvador Rueda. Las imágenes han sido donadas por el fotohistoriador Publio López Mondéjar. En cuanto a su valía artística y, entre los autores de las instantáneas, figuran algunos de los fotógrafos más notables de comienzos del siglo pasado, como el malagueño Arenas, Káulak, Biedma, Sentenach, Torres Molina o Witcomb.

Las reproducciones han sido donadas por el fotohistoriador Publio López Mondéjar.


Salvador Rueda en su despacho
Capilla ardiente de Salvador Rueda en 1933

domingo, 7 de junio de 2015

Manuel Pérez Villanúa

El periodista Alfonso Vázquez dedica un artículo en el diario La Opinión a Manuel Pérez Villanúa, gran amigo de Macharaviaya y de todos nosotros. El artículo destaca su vocación por la historia de los Gálvez y su faceta de coleccionista de libros, documentos y objetos relacionados con esta ilustre familia macharatunga. Enhorabuena a Manuel por haberles dedicado su tiempo y su pasión, en tiempos en que muy pocos se acordaban de los Gálvez.


lunes, 18 de mayo de 2015

Fábricas de Artillería en Jimena de la Frontera

El pasado 16 de mayo visitó Macharaviaya el historiador y cronista oficial de Jimena de la Frontera, don José Regueira Ramos, e impartió la conferencia Las Reales Fábricas de Artillería de Jimena de la Frontera y la Familia Gálvez, organizada por la Asociación de Granaderos y Damas de Gálvez. 


Las fábricas de Jimena de la Frontera (en realidad tres complejos fabriles), que fueron construidas por orden de José Gálvez y Gallardo, ministro de Indias, y sirvieron para fabricar las balas, bombas y demás elementos explosivos que utilizó Bernardo de Gálvez en su campaña para conquistas La Florida a los británicos. El autor señaló en la conferencia como algunos dignatarios querían que estas fábricas realizaran munición para el asedio a Gibraltar, pero que don José de Gálvez insistió para que abastecieran en las campañas militares de su sobrino, Bernardo de Gálvez.

El conferenciante, José Regueira, recordó que, aunque ahora está en boga hablar de Bernardo de Gálvez por su contribución a la independencia de Estados Unidos, no hay que olvidar que, siendo todos relevantes, el principal personaje de esta saga familiar en importancia histórica y política es su tío, el ministro José de Gálvez, primer marqués de la Sonora. 

Don José de Gálvez
Al igual que ocurrió con la Real Fábrica de Naipes de Macharaviaya, las Reales Fábricas de Artillería sirvieron en su día al desarrollo de la localidad gaditana de Jimena de la Fontera.

Restos de las RR. Fábricas en Jimena de la Frontera.
Fotografía Wikipedia